Alerta en la industria textil: las ventas cayeron 7,7% en el tercer bimestre y empeoran las expectativas a futuro

Más de la mitad de las empresas del sector reportaron contracciones en la comercialización y advierten por el retroceso en la demanda interna. Además, solo el 14,5% prevé una mejora en los próximos meses.

En un contexto de fuerte apertura económica e ingreso de productos del exterior, la industria textil registró una caída de 7,7% en las ventas durante el tercer bimestre del año. Además, empeoraron las expectativas de las empresas del rubro debido a la baja demanda, el incremento de los costos y los stocks excesivos.

Los datos se desprende de la de última encuesta de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI), correspondiente a mayo y junio de 2025. Luego de seis meses consecutivos de predominio del porcentaje de empresas con subas en comercialización sobre aquellas con retroceso, se revirtió la tendencia: el 56% de las firmas reportaron bajas.

Fuerte caída de las ventas en la industria textil

En cuanto a la percepción de las principales problemáticas que atraviesa el sector, el 77% de los encuestados se inclinó por la contracción de la demanda interna. Más allá del estancamiento de los salarios del primer semestre, la importación textil redirecciona el consumo desde el plano local al internacional.

El segundo lugar de los problemas que afrontan las firmas es la suba de los costos de producción (17%). Otras complicaciones incluyen la competencia desleal con productos importados, la presión impositiva y los retrasos en la cadena de pagos.

Por otra parte, el 58% de las sociedades sondeadas absorbió por completo el aumento salarial sin modificar sus precios. Esta incapacidad de traslado de costos a sueldos explican en gran medida por qué el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de prendas de vestir se desacopla del nivel general. A la vez, desde CIAI detectaron que empieza a afectar también a marcas que confeccionan.

En otro orden temático, aumentó la preocupación en el sector por la acumulación de stocks excesivos en comparación con el volumen de ventas. La proporción que considera que tiene un nivel de existencias desproporcionado volvió a aumentar, tras varios bimestres de descenso, y alcanzó al 35% de las empresas.