A qué trabajadores perjudicará más la IA

En medio de los despidos en Microsoft y otras grandes empresas tecnológicas, los expertos debaten qué empleados tienen más probabilidades de salvarse, si los jóvenes o los experimentados.

Cuando el director ejecutivo de Amazon, Andy Jassy, escribió el mes pasado que esperaba que el uso de la inteligencia artificial por parte de la empresa “redujera nuestra plantilla total” en los próximos años, confirmó el temor de muchos trabajadores de que la IA los iba a sustituir. El temor se vio reforzado dos semanas después, cuando Microsoft dijo que iba a despedir a unas 9000 personas, aproximadamente el 4 por ciento de su plantilla.

Que la inteligencia artificial está a punto de desplazar a los trabajadores de cuello blanco es indiscutible. ¿Pero qué tipo de trabajadores exactamente? El anuncio de Jassy se produjo en medio de un debate sobre esta misma cuestión.

Algunos expertos sostienen que es más probable que la IA afecte a los trabajadores principiantes, cuyas tareas suelen ser las más sencillas y, por tanto, las más fáciles de automatizar. Dario Amodei, director general de la empresa de IA Anthropic, declaró recientemente a Axios que la tecnología podría eliminar la mitad de todos los puestos de trabajo para principiantes dentro de cinco años. Un repunte en la tasa de desempleo de los recién graduados ha agravado esta preocupación, aunque esto no demuestra que la IA sea la causa de sus dificultades en el mercado laboral.

Pero otros líderes de la industria de la IA han adoptado la postura contraria, y argumentan que es probable que los trabajadores más jóvenes se beneficien de la IA y que los trabajadores experimentados serán, en última instancia, los más vulnerables. En una entrevista en un evento del New York Times a finales de junio, Brad Lightcap, director de operaciones de OpenAI, sugirió que la tecnología podría plantear problemas a “un tipo de trabajador que, en mi opinión, tiene más experiencia y está más orientado a la rutina en una determinada forma de hacer las cosas”.

La respuesta definitiva a esta pregunta tendrá amplias implicaciones. Si los empleos de nivel básico son los que corren mayor riesgo, quizá sea necesario replantearse cómo educamos a los estudiantes universitarios, o incluso el valor de la propia universidad. Y si los trabajadores de más edad son los que más riesgo corren, podría provocar inestabilidad económica e incluso política, a medida que los despidos a gran escala se conviertan en una característica persistente del mercado laboral.