La central obrera se manifestó frente al ex Ministerio de Producción para cuestionar el estado actual de la economía y exigirle al Gobierno que modifique el rumbo. «O cambia su modelo de país o la lucha se va a seguir profundizando», alertaron.
Con la consigna «las Malvinas son argentinas, la industria nacional también», varios gremios enrolados en la CGT marcharon este jueves al microcentro porteño para protestar contra el modelo económico de Javier Milei. En un fuerte documento, el movimiento obrero alertó que «se está destruyendo» a la producción, las pymes, el empleo y el consumo.
Cerca de las 15, los triunviros Cristian Jerónimo, Jorge Sola y Octavio Argüello se hicieron presentes sobre un escenario improvisado frente al edificio del ex Ministerio de Producción, en Diagonal Sur y Perú, donde pronunciaron fuertes discursos contra la gestión libertaria.
«Le decimos muy claro a este Gobierno: o cambia su estrategia de modelo de país, que lo único que hace es expulsar a los argentinos a la pobreza y agudiza su situación, o la lucha se va a seguir profundizando», lanzó Jerónimo. Por su parte, el camionero Argüello arremetió: «Sabemos cuando va a tronar el escarmiento y no falta mucho para ello».
Ambos pidieron también movilizar el próximo jueves al Congreso para rechazar el DNU 70/23 y oponerse a la eliminación de la Ley de Tierras. Además de dirigentes de diversos sindicatos, también estuvo sobre el escenario el expresidente Eduardo Duhalde.
Antes del inicio de la marcha, la CGT difundió un documento en el que cuestionó el modelo político, económico y social impulsado por el Gobierno Nacional, al que definió como un esquema «monitoreado» por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y orientado a «intereses que no son los nuestros».
«Un modelo que está destruyendo el sistema productivo nacional, sobre todo el de las pequeñas y medianas empresas, con aumento de la desocupación, deterioro de los ingresos y de las condiciones laborales, brutal caída del consumo interno y signos claros de recesión; alta presión impositiva, desplome de la inversión, falta de financiamiento y costos desmedidos de los servicios públicos», advirtieron.
Las críticas de los gremios
En ese sentido, la CGT afirmó que las consecuencias del plan de ajuste implementado por el Gobierno «son claras y están a la vista» y describió la situación social como «angustiante», con un incremento de la «pobreza y la marginalidad».
Según el documento, son «cientos de miles de hogares» los que atraviesan actualmente «carencias alimentarias severas», mientras que la mayoría de las familias de clase media acumula deudas que generan «graves alarmas en materia de salud mental».
Por último, la central obrera advirtió sobre la situación de jubiladas y jubilados, que atraviesan «condiciones de precariedad existencial» y no pueden acceder siquiera a sus medicamentos, y mencionó a las personas con discapacidad sin atención.
También cuestionó el desfinanciamiento de la salud, la educación, la investigación científica, la obra pública, la infraestructura vial y el transporte. «En definitiva, un deterioro general de la calidad de vida de la población que pone en riesgo la paz y la convivencia», señalan.
De la movilización también asistieron referentes como Héctor Daer (Sanidad), Armando Cavalieri (Comercio), Gerardo Martínez (UOCRA), Andrés Rodríguez (UPCN), José Luis Lingeri (Obras Sanitarias), Maia Volcovinsky (Judiciales), Juan Carlos Schmid (CATT/Dragado y Balizamiento), Daniel Mallotti (Aduana); Mariano Vilar (Conductores navales); Juan Pablo Brey (Aeronavegantes), Graciela Aleñá (Viales); Roberto Coria (Guincheros) y Mario Preiss (Caucho), entre otros.
