A medio siglo del inicio de la última dictadura militar, una multitudinaria jornada convocada por La Garganta Poderosa reúne a referentes del periodismo, el espectáculo y los derechos humanos. Con música en vivo y charlas que se extenderán hasta la medianoche, la vigilia funciona como prólogo a la movilización central por el Día de la Memoria.
Bajo el lema «Porque la memoria no se nos pasa, 50 gargantas en la Plaza», la Plaza de Mayo volvió a convertirse este lunes en el epicentro de la reflexión colectiva. La «Vigilia por la Identidad» comenzó a las 16 como un espacio de encuentro para reivindicar a los 30.000 detenidos-desaparecidos a 50 años del golpe de Estado cívico-militar. La actividad, que propuso una mezcla de testimonios y expresiones artísticas, buscó sostener la memoria activa antes de la gran marcha del martes.
El despliegue musical de la jornada contó con figuras de peso como el Indio Solari, León Gieco, Ricardo Mollo y Wos, quienes se sumaron a bandas como La Delio Valdez, Las Pastillas del Abuelo y El Plan de la Mariposa. También dijeron presente Tete Iglesias de La Renga, Emiliano Brancciari, Peteco Carabajal y Willy Bronca. La diversidad de estilos marcó el ritmo de una tarde donde la música se transformó en una herramienta de lucha y resistencia cultural.
La convocatoria no se limitó al escenario musical, sino que integró a personalidades del cine y la actuación como Natalia Oreiro, Cecilia Roth, Griselda Siciliani y la directora Lucrecia Martel. Desde el sector de la comunicación, periodistas y pensadores como Darío Sztajnszrajber, Gustavo Sylvestre, Julia Mengolini, Juan Amorín y Flavio Azzaro aportaron sus miradas en distintos espacios de intercambio. La consigna en las redes fue clara: llegar al 24 de marzo con el grito de «Presentes, ahora y siempre» replicándose en todas partes.
Como cada año, la vigilia funcionó como el motor de arranque para la movilización del 24 de marzo, donde se espera una participación masiva con la presencia de organizaciones sociales y políticas. Las columnas comenzarán a concentrarse este martes desde las 14 en diversos puntos de la ciudad para confluir en el acto central. La jornada de hoy sirvió para calentar motores y demostrar que, a cinco décadas del horror, el reclamo por los derechos humanos siguió vigente y con un fuerte relevo generacional.
