En medio de la creciente preocupación de los argentinos por la defensa de la soberanía y tras el fallido intento por reformar la Ley de Tierras, Javier Milei eligió regresar a la escena pública en el acto homenaje a José de San Martín y apuntó a los «enemigos internos» que, según el mandatario, se enfrentan a su visión de «libertad». Además, ponderó a las fuerzas armadas y de seguridad.
«Un pueblo libre también requiere de fuerzas de seguridad capacitadas y provistas de las herramientas necesarias para proteger lo más preciado que tenemos, pues el mal existe y quienes eligen ese camino deben ser sometidos por la fuerza«, remarcó el Presidente en su discurso frente a la estatua del Libertador, ubicada en el barrio porteño de Retiro.
El mandatario estuvo acompañado por su gabinete, la Secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y el Jefe de Gobierno, Jorge Macri. Pero todas las miradas se las llevó el ministro de Desregulación,
Federico Sturzenegger, uno de los apuntados por el fracaso en el intento de fomentar la extranjerización de tierras con la llamada Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. Sin embargo,
Milei se encargó de darle un afectuoso abrazo al «Coloso» antes del inicio del acto oficial.
Luego de entregar una ofrenda floral a la estatua de San Martín, Milei comenzó su discurso belicoso contra los que se oponen a su visión de la libertad. «Hoy la libertad se enfrenta a un nuevo conjunto de enemigos, tanto internos como externos. Por un lado, nos encontramos en un mundo cada vez más complejo e incierto, en donde las distintas potencias recurren a herramientas cada vez más sofisticadas para hacer valer sus intereses.», afirmó el Presidente.
Y de inmediato ponderó a las Fuerzas Armadas. «Por demasiado tiempo, el instrumento militar de nuestro país, encargado de hacerle frente a estas amenazas externas contra nuestras libertades, fue demonizado y desfinanciado. Nosotros entendemos que este camino fue equivocado y que, para poder pararnos firmemente en el concierto de las naciones y defender nuestros intereses, necesitamos unas Fuerzas Armadas equipadas y bien formadas«, remarcó.
Y en ese mismo sentido, subrayó la importancia que tienen para el Gobierno las fuerzas de seguridad..»Un pueblo libre también requiere de fuerzas de seguridad capacitadas y provistas de las herramientas necesarias para proteger lo más preciado que tenemos, pues el mal existe y quienes eligen ese camino deben ser sometidos por la fuerza. Por eso, para protegernos contra estas enfermedades del alma, debemos tener a policías capaces, entrenados y vigilantes que defiendan a los ciudadanos honestos de quienes quieren romper la ley. Pues el ladrón es también un tirano del prójimo y defender la libertad de Argentina es oponerse con toda la fuerza pública a los criminales«, añadió.
Además, se hizo tiempo para reiterar la importancia de la batalla cultural: «Explicar, una y otra vez, cómo esta prosperidad está basada y depende de los valores que nos hicieron grandes». «Quienes quieren someternos comienzan por atacar nuestras ideas, nuestras creencias y nuestros valores. Ellos nos quieren hacer creer que el pecado es justo y la justicia es pecado, y que el robo está justificado si es por un supuesto bien superior, sea este la necesidad económica del pobre o la necesidad fiscal del Estado».