El retroceso fabril sigue haciendo mella sobre la actividad económica. La sostenida caída es el resultado de las políticas anti industriales del gobierno de Javier Milei.
La actividad en el sector fabril registró un derrumbe interanual del 4,9% en julio de 2026, golpeada principalmente por caídas dramáticas de dos dígitos en rubros clave de la industria como la electrónica, maquinaria agrícola y la confección textil. El freno en la demanda interna y la menor tracción de sectores claves profundizaron la crisis económica del sector productivo.
Duro retroceso generalizado en las fábricas
El Índice de Producción Industrial (IPI) manufacturero mostró un deterioro drástico en el séptimo mes del año. En la medición desestacionalizada, la producción fabril retrocedió un 5,0% respecto del mes anterior, rompiendo la dinámica del primer semestre y llevando el acumulado acumulado del año a una contracción de 2,6%.
De las 16 divisiones que componen el indicador oficial, 12 cerraron el período con variaciones negativas. La pérdida de dinamismo responde en gran parte al desplome del consumo masivo, el freno en la obra pública y la menor demanda de bienes de capital e insumos industriales.
Los sectores más golpeados por la caída
El impacto de la crisis económica en la industria no fue homogéneo, pero golpeó severamente a ramas clave:
- Informática, televisión y tecnología: Encabezó los desplomes con una baja interanual de 31,4% en el rubro general de otros equipos y aparatos. Específicamente, los equipos de informática, comunicaciones y electrónica se hundieron un 49,8%, arrastrados por una fuerte disminución en la producción de teléfonos celulares y televisores.
- Maquinaria y equipo: Se retrajo un 26,7%. Dentro de este sector, la fabricación de maquinaria agropecuaria sufrió un impacto severo de 46,6%, afectado por menores ventas internas de tractores y cosechadoras de producción nacional. Por su parte, la producción de electrodomésticos cayó 20,9%.
- Textiles, indumentaria y calzado: La producción de prendas de vestir, cuero y calzado disminuyó un 15,9% interanual, con el rubro del calzado cayendo 26,5% debido al debilitamiento del consumo interno y una mayor presencia de productos importados. En tanto, los productos textiles cedieron un 13,0%.
- Construcción y minerales no metálicos: Registraron un declive del 12,6%. La fabricación de productos de arcilla y cerámica no refractaria cayó un 41,3% (afectada también por restricciones en la provisión de gas), mientras que la producción de cemento bajó un 6,9%.
